Relaciones
conflictivas
Cuando alguno de los pilares
fundamentales de una relación fallan, los
individuos que componen la pareja deberían
continuar con sus propias vidas por separado.
Hablamos de relaciones conflictivas cuando, no
solo fallan los cimientos de la relación,
sino que las personas estan expuestas a grandes
presiones incompatibles con la felicidad y la
convivencia, incluso agresiones físicas
incompatibles con la integridad humana y en extremos
con la vida.
Las personas se unen, y se separan.
Es ley de vida y hay que aceptarlo. Pero hay que
tener presente, si existen relaciones conflictivas,
es porque hay personas conflictivas, y esto es
inaceptable.
Las personas conflictivas, en
la fase de enamoramiento se suelen presentar como
personas extraordinariamente amables, gentiles,
atentas, romanticas... pero que esconden un peligroso
perfil, violento y posesivo, un enfermo mental.
Debemos de prestar atención
en las personas que se celan sin motivo, y tienden
a la violencia, verval o física. Suelen
ser sítomas de personas agresivas y nos
advierten de una posible relación conflictiva.
Nunca debemos mantener una relacion
conflictiva, bajo ningun concepto. Es aconsejable
acudir a un expecialista, incluso poner en conocimiento
de las autoridades, y denunciar, si se han violado
derechos fundamentales. Sobre todo es importante
hablar con personas cercanas y de confianza o
familiares. No se puede llevar la situación
en silencio y llegar a pensar en la soledad.
Es importante poner fin a una
relación conflictiva, es importante reaccionar
porque estas terminan desembocando relaciones
peligrosas, en las que la violencia de género
es el ejé de la convivencia. En los casos
de vilencia de género es típico
sentir angustia, miedo, sometimiento. Así
es como la parte violenta quiere ejercer su control.
No hay que salir de esta situación y pedir
ayuda cuanto antes, sino hay que ponerlo en manos
de la justicia.
La violencia de género
no solo se da de forma física, sino que
el maltratador a menudo recurre al maltrato emocional,
menospreciando a la víctima y acrecentando
sus miedos, haciendo que esta sufra depresión,
ansiedad, que se sienta inferior y no se valore
a si misma. Incluso algunos perfiles de maltratador
recurren al abuso sexual.
No es la fuerza física
del maltratador quien controla a la víctima.
El maltratador ejerce la autoridad acabando primero
con la autoestima de su pareja, y es por eso que
es salir solos de este tipo de relaciones peligrosas.
Primero hay que asumir que la relación
está acabada y nosotros no somos los culpable,
sino la otra persona que tiene una patología
psicológica que le lleva a ejerver la violencia.
No hemos entrado si la persona
maltratadora es hombre o mujer. Generalmente son
hombres, pero un número significativo de
veces es una mujer quien ejerce todo el control,
típicamente control emocional. El problema
es que cuando en la relaciones peligrosas se ejerce
sólo la violencia emocional eso es más
dificil de detectar, tanto para la propia víctimas,
como para terceras personas, ya que no aparecen
signos físicos de agresión. Se trata
de una agresión silenciosa.
Es importante recalcar que es
el maltratador quien necesita realmente a su víctima.
El propio agresor es una persona fracasada, que
teme quedarse sola, y por eso no quiere que la
victima escape a su control.
La víctima tiene que decir
NO, y BASTA. La relacion de pareja ya no existe,
ahora es una relación conflictiva y peligrosa.
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